Tras los agotadores meses anteriores y pasada la fiesta del primer aniversario del fanzine volvíamos a ver las cosas con algo más de claridad y, rápidamente, desde enero nos pusimos manos a la obra con lo que, a la postre, sería el último número del fanzine, el '5', aunque por entonces no lo sabíamos.
Además, en esos primeros meses de 1985 estábamos dándole vueltas a la idea de montar una editora de cassettes. Habíamos asistido a principios de año a un concierto que parecía de despedida de Beirut La Noche, pero por algún motivo se enteraron de que andábamos mascullando lo de la editora y recibimos una llamada de uno de ellos para mostrarnos su predisposición por si decidíamos llevar a cabo la idea. Por otro lado, sabíamos que la gente de Polanski y el Ardor tenían material nuevo desde hacía tiempo que no iba a ser publicado. Así que pensamos en incluir dentro del fanzine una pequeña hoja en papel naranja para ver si la idea podía tener una cierta respuesta entre los lectores del fanzine.
El caso es que teníamos muchas cosas en la cabeza para desarrollar el Nº '5', por lo que cuando nos pusimos manos a la obra nos dimos cuenta de que nos iba a salir un número más extenso de lo habitual (normalmente eran 40 ó 44 páginas). Finalmente esta vez fueron 60 hojas, lo que ya de antemano iba a aumentar los costes. Y por si fuera poco, Jesús se empeñó en que la portada y contraportada fuese en cartulina y que cada ejemplar llevase el logotipo en papel fotográfico con distintos colores, recortado y pegado posteriormente a mano, lo que aún lo encareció mucho más.
Pero la realidad es que estábamos muy satisfechos de los contenidos que incluimos en este número y a pesar de que el anterior se estaba vendiendo muy despacio, no tuvimos dudas en ampliar la tirada y creo que se editaron 500 ejemplares (aunque tal vez fuesen 450, no lo recuerdo con exactitud). En cualquier caso, lo que sí sé con certeza es que fue el que mayor tirada tuvo. Todo esto influyó en el precio que tuvimos que poner, aumentándolo a 150 ptas. Aún así el precio de venta al público era inferior al precio de coste de cada ejemplar ya que perdíamos como 15 o 20 ptas por número.
Había un par de artículos de dos bandas que nos encantaban, The Sound y The Passage, e incluimos hasta 6 entrevistas distintas, más que en ningún otro número. Así es como Ciudad Jardín, Os Resentidos, Yola Línea Ymaginaria, Boda de Rubias, Comité Cisne y La Dama Se Esconde estuvieron presentes en este número. De hecho la entrevista a La Dama Se Esconde fue una de las primeras que se les hizo, antes de que publicasen su primer mini LP con GASA, y lógicamente mucho antes de que alcanzaran el éxito.
Jacobo por su parte hizo un nuevo y breve reportaje sobre la escena en Zaragoza y ya hablaba por primera vez de un grupo de allá que prometía ir a más, 'Héroes del Silencio', tres años antes de que publicasen su primer LP. También se ampliaba el artículo del número anterior sobre los lanzamientos que empezaban a ser distribuidos en España de sellos como 4AD, Crammed, Les Disques Du Crépuscule etc…
En 'Músicas de Estudio' dábamos cabida de nuevo a una cassette de música industrial que habitualmente comprábamos por entonces y a un comentario sobre 'Microphonies' de Cabaret Voltaire. También en la sección de 'Ecos de Saciedad' hacíamos más menciones a propuestas algo más alternativas y electrónicas, ya que para entonces cada vez estábamos más metidos en ese mundillo, aunque no se reflejase tanto en el fanzine.
También decidimos incluir en la parte central del fanzine algunas fotos de la fiesta del primer aniversario. En definitiva, probablemente fue el número más completo y tal vez el menos amateur de todos.
La lástima fue que tuvimos un grave problema con la imprenta. No estoy muy seguro si además habíamos cambiado a otra, pero resultó que, por ejemplo, las fotografías del aniversario quedaron muy oscuras, mientras que por otro lado algunos de los textos habían quedado con poca tinta, por lo que la lectura resultaba molesta. Nos cogimos un gran enfado con esta cuestión, y tal vez desluciese lo que para nosotros fue el número mejor elaborado y más cercano a la idea primigenia de cómo debía ser. De todos modos, logró venderse en su totalidad pasadas las vacaciones estivales, aunque todavía quedaban en los stands algunos ejemplares del anterior número que finalmente se agotaron a finales de 1985.
Sólo unos pocos días después de ponerlo a la venta en las tiendas se anunció el cierre definitivo de Rock-Ola, cosa que por otro lado ya se venía venir desde hacía meses. Aunque todavía no nos habíamos planteado dejar de hacer el fanzine, decidimos darnos una pausa hasta la vuelta de las vacaciones de verano para ver como evolucionaban las cosas y ver qué pasaba con la editora de cassettes. Tratamos de ponernos en comunicación con Víctor Vázquez de Polanski para ver si lo impulsábamos, pero se había marchado de España cuando intentamos contactarle. Muchos años después, ya con Radar (Electronic Sounds Bar) abierto volví a saber de él gracias a que era amigo de Justo Bagüeste (I.P.D.), e incluso llegó a participar en el disco homenaje al bar que se publicó en 1999, 'Ballet Radar'.
Finalmente, tras el verano las cosas habían cambiado. Yo acababa de terminar el servicio militar que había durado casi todo el período desde el inicio del fanzine, y que me había permitido tener bastante tiempo libre para dedicarle, así que tenía que pensar que iba a hacer a partir de entonces. Por su parte, Jesús cada vez tenía menos tiempo para E.P.D.R., y Jaime también empezaba a estar más ocupado por sus estudios universitarios. Lo de la productora de cassettes nos parecía mucho trabajo y tampoco teníamos una gran cantidad de propuestas como para meternos de lleno en ello. Habíamos escrito algunos textos para un posible nuevo número antes de finales de año, que además hubiese sido diferente ya que iba a estar más orientado a la escena electrónica e industrial, pero al poner todos los pros y contras en la balanza, parecía que daba pereza ponerse de nuevo en marcha, así que decidimos dejarlo aproximadamente en septiembre de 1985.
Con posterioridad, ya en 1986, Jaime y Fer empezaron a grabar cosas en plan casero dando pie a Oh-Casio-Ón. De ahí surgió también Maruja y los Filoestuches, con Emilio R., Mª Jesús B. (Chus aka Maruja) y Micky, así como a una serie de proyectos bastante informales (casi todos medio de broma) como Una Cierta Radio, Salcedo S.A. etc…, que en realidad eran ellos mismos agrupándose de diferentes modos. Algunas de esas cosas las plasmaron y distribuyeron en cassette a través de 'La Braga Náutica', que puso en marcha Jaime, y que de algún modo representaba el espíritu de la editora que tuvimos en mente los últimos meses del fanzine.
Jacobo entró a formar parte de 'El Regalo De Silvia' a finales de los 80, y también estuvo tocando durante una buena temporada con un grupo de folk aragonés llamado 'Biella Nuey', compaginándolo con sus trabajos como arqueólogo.
Por mi parte, y tras diversas idas y venidas entre estudios universitarios y algún trabajo, decidí montar Radar (Electronic Sounds Bar) a finales de los 90, ya orientándolo totalmente hacia la música electrónica, experimental e industrial.