Y lo corriente, hoy día, es house y electro. Pero los amantes de música electrónica saben que cuentan en Madrid con unos pocos reductos donde acudir. El decano y más respetado es el Radar (Electronic Sounds Bar), un auténtico club de sonidos electrónicos, los más atrevidos e interesantes, intentando prescindir de modas.

El local es pequeño, una caja negra con psicotrónicas geometrías fluorescentes. Al Radar, como se le conoce, van los oídos que no se contentan con lo comercial. Desde su apertura, en 1997, es lugar de referencia para los amantes de los sonidos distintos. El propietario y también dj, Sevi, les facilitará su chute de electrónica vanguardista y/o transgresora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gourmets de la electrónica
Locales que suenan
fuera de lo corriente

David Pallol
Diario 20 Minutos [17.10.2003]