(...) Radar reserva los sonidos más radicales para los miércoles y un domingo al mes (denominado Audio Intruder Pain, en las que la sesión sonora corre a cargo un discjockey o músico invitado, de esa onda). Es decir, que si cualquiera de esos días un profano entra en alguno de estos locales oscuros, con algunos elementos decorativos, como las proyecciones de Antonio Tordesillas en Radar (...) tendrá la impresión de que el equipo de música está estropeado y no podrá entender por qué el encargado no hace algo por solucionar ese zumbido, los pitidos penetrantes o ese sonido de nevera en mal estado. De hecho, los propietarios de estos locales de vocación épica (no todo el mundo se atrevería a programar ese tipo de música si lo que pretende es vivir de los beneficios de su establecimiento) están acostumbrados a oír la pregunta de si se ha estropeado el CD o si la música es así (...)

 

 

 

 

 

 

 

 

Suplemento Metrópoli
El Mundo [16.07.1999]
Silvia Grijalba