{"id":5385,"date":"2025-08-29T20:00:36","date_gmt":"2025-08-29T19:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ccapitalia.net\/?p=5385"},"modified":"2026-02-21T11:02:40","modified_gmt":"2026-02-21T10:02:40","slug":"origen-y-evolucion-del-malware-1971-1994-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5385","title":{"rendered":"Origen y evoluci\u00f3n del Malware, 1971-1995 (1)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?page_id=2#agy\">Adolfo Garc\u00eda Yag\u00fce<\/a><strong> | <\/strong>Tras el inter\u00e9s surgido con la <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5375\">presentaci\u00f3n anterior<\/a>, no he podido evitar recuperar algunos documentos para recordar como los <strong>Virus<\/strong> inform\u00e1ticos o m\u00e1s gen\u00e9ricamente, el <strong>Malware<\/strong>, se hicieron un hueco en nuestros corazones.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=20877\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5431\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/juego-de-la-vida-conway.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/juego-de-la-vida-conway.jpg 1000w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/juego-de-la-vida-conway-274x300.jpg 274w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/juego-de-la-vida-conway-768x842.jpg 768w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/juego-de-la-vida-conway-456x500.jpg 456w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Origen te\u00f3rico<\/strong><br \/>\nAl hablar del origen de los virus inform\u00e1ticos, es com\u00fan citar el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=20275\"><strong>Self-Reproducing Machines de L. S. Penrose (1898-1972)<\/strong><\/a>, publicado en junio de 1959 por <strong>Scientific American<\/strong>. En contra de lo que cabr\u00eda esperar, en este trabajo no se tratan temas relacionados con ordenadores, lenguajes de programaci\u00f3n o sistemas operativos, ah\u00ed son estudiadas las capacidades que deber\u00eda tener una m\u00e1quina para fabricar copias de s\u00ed misma que, como sabemos, es la caracter\u00edstica esencial de cualquier virus. Como no pod\u00eda ser de otra forma, el mencionado art\u00edculo de Penrose sigue la estela de los trabajos que previamente public\u00f3 <strong>John von Neumann (1903-1957)<\/strong> entre los a\u00f1os 1948 y 1952, abordando el tema de las m\u00e1quinas autorreplicantes y el concepto de un aut\u00f3mata capaz de crear copias de s\u00ed mismo. El objetivo de Neumann no era otro que comprender los principios l\u00f3gicos que subyacen en la replicaci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Sin abandonar esta l\u00ednea te\u00f3rica, en ocasiones tambi\u00e9n se recuerda al <strong>Juego de la Vida<\/strong> de <strong>John Horton Conway (1937-2020)<\/strong>, de 1970. Aquel no era un juego al uso y podr\u00eda ser considerado un pseudo-aut\u00f3mata cuya programaci\u00f3n, a trav\u00e9s de reglas b\u00e1sicas (= algoritmos), emulaba el comportamiento de una c\u00e9lula y su ciclo vital de nacimiento, reproducci\u00f3n y muerte. Visualmente, la conducta de aquella c\u00e9lula era representada a trav\u00e9s de los movimientos de una ficha dentro de una cuadr\u00edcula, siendo posible resumir este comportamiento mediante un\u00a0 programa inform\u00e1tico, como el desarrollado por <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=20881\">Guy y Bourne en un Digital PDP-7<\/a>. Una vez m\u00e1s, podemos trazar paralelismos entre un virus inform\u00e1tico y una forma de vida artificial programada para evolucionar en su entorno y perpetuarse.<\/p>\n<p>He querido recoger estas referencias porque es importante conocerlas, al ser consideradas como base te\u00f3rica, pero, en mi opini\u00f3n, para entender el fen\u00f3meno malware es necesario un enfoque m\u00e1s cercano al contexto de su creador, en concreto, su <strong>motivaci\u00f3n y medios<\/strong>. Francamente, <strong>a veces tengo dudas que alguno de los primeros creadores de virus y gusanos encontraran la inspiraci\u00f3n entre los eruditos trabajos de Newmann, Penrose o Conway.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Creeper y Reaper<\/strong><br \/>\nComo digo, para entender el desarrollo de cualquier acontecimiento es preciso conocer el entorno circundante. Por eso es importante recordar que <strong>Creeper<\/strong>, el que es considerado primer <strong>gusano<\/strong> de la historia, fue programado en 1971 por <strong>Bob Thomas<\/strong> mientras trabajaba en <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=16539\"><strong>BBN Technologies<\/strong><\/a> <strong>(Bolt, Beranek and Newman)<\/strong>, la compa\u00f1\u00eda responsable del desarroll\u00f3 <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=2269\"><strong>ARPANET<\/strong><\/a>. Aquel joven andaba metido en la compartici\u00f3n de recursos entre ordenadores <strong>Digital PDP-10<\/strong> con sistema operativo <strong>TENEX<\/strong> y desarroll\u00f3 un programa que saltaba entre equipos. Este programa saltar\u00edn, en su demostraci\u00f3n, imprim\u00eda el mensaje <strong>\u201cI&#8217;M THE CREEPER: CATCH ME IF YOU CAN\u201d<\/strong> y, a continuaci\u00f3n, pasaba a la m\u00e1quina siguiente y se borraba en la anterior sin dejar rastro. Es decir, entre los ordenadores objeto del ensayo, en un determinado instante solo era perceptible una copia de Creeper. Sin lugar a dudas, Creeper inclu\u00eda el atributo b\u00e1sico de cualquier gusano, que es la r\u00e9plica remota sin necesidad de infectar ficheros, sin embargo, aquello solo fue un ensayo divertido y ben\u00e9volo dentro de BBN que, no lo olvidemos, estaba tras del desarrollo del citado TENEX, nuevos protocolos de encaminamiento de paquetes y otras formas de comunicaci\u00f3n, entre las que destaca el correo electr\u00f3nico, inventado all\u00ed por <strong>Ray Tomlinson (1941-2016).<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5388 aligncenter\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/creeper.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/creeper.jpg 567w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/creeper-300x178.jpg 300w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/creeper-500x297.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p>Precisamente, la informaci\u00f3n m\u00e1s fiable que ha llegado hasta nuestros d\u00edas sobre Creeper ha sido a trav\u00e9s de Tomlinson, qui\u00e9n modific\u00f3 el Creeper original para que se perpetuase de forma indefinida y simult\u00e1nea en m\u00faltiples m\u00e1quinas sin desaparecer, eso s\u00ed, seguimos en el aquel laboratorio de BBN. Para asegurarse de que esta experiencia pod\u00eda ser detenida y revertida sin riesgos, Tomlinson desarroll\u00f3 un programa llamado <strong>Reaper <\/strong>que se encargaba de buscar y borrar a Creeper.<\/p>\n<p><strong>Virus inform\u00e1tico: el nacimiento de una nueva especie<\/strong><br \/>\nHacia finales de 1983 <strong>Frederick B. Cohen (1956)<\/strong>, entonces estudiante de la Escuela de Ingenier\u00eda de la Universidad del Sudeste de California, cre\u00f3 un programa experimental capaz de infectar y replicarse en otras m\u00e1quinas. Este programa se camuflaba dentro del c\u00f3digo de un software leg\u00edtimo y se propagaba a trav\u00e9s de un disquete.<\/p>\n<p>Fue su profesor, <strong>Len Adleman (1945)<\/strong> -coinventor de la criptograf\u00eda <strong>RSA<\/strong>-, quien sugiri\u00f3 el nombre de <strong>\u00abVirus\u00bb<\/strong> para este tipo de software. Las experiencias y conclusiones de Cohen fueron recogidas en su art\u00edculo de 1984<strong> \u201cComputer Viruses &#8211; Theory and Experiments\u201d<\/strong>. Aquel trabajo fue pionero al establecer definiciones que hoy consideramos evidentes, como, por ejemplo, la que se refiere a un \u201cvirus\u201d como un tipo de programa capaz de infectar a otros programas, modific\u00e1ndolos para incluir una copia de s\u00ed mismo. En este sentido, Cohen insiste en distinguir los virus de otros programas de propagaci\u00f3n, como los gusanos y, enfatiza, que la caracter\u00edstica clave de un virus es su habilidad para infectar a otros programas.<\/p>\n<p><strong>Core War<\/strong><br \/>\nDe forma paralela a la publicaci\u00f3n del trabajo de Cohen, <strong>Alexander Keewatin Dewdney\u00a0(1941-2024)<\/strong>, mientras ejerc\u00eda como profesor en la Universidad de Western Ontario, empez\u00f3 a escribir en 1984 en Scientic American bajo la secci\u00f3n <strong>Computer Recreations<\/strong>. En Espa\u00f1a la revista <strong>Investigaci\u00f3n y Ciencia<\/strong> tambi\u00e9n publicar\u00eda sus trabajos dentro del apartado <strong>Juegos de Ordenador<\/strong>. <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14399\">En su primer art\u00edculo<\/a>, publicado el mes de mayo, A. K. Dewdney\u00a0hizo una descripci\u00f3n de <strong>Core War<\/strong>, un juego de ordenador que desarroll\u00f3 junto a <strong>D. G. Jones<\/strong>. En aquel juego dos programas compet\u00edan entre si -de manera aut\u00f3noma- para hacerse con el control de la memoria de un ordenador. En estos enfrentamientos cibern\u00e9ticos pod\u00eda competir cualquier interesado mientras <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/descarga\/docs\/1984-core-war-guidelines.pdf\">programara a su \u201ccampe\u00f3n\u201d en <strong>Redcode<\/strong><\/a>, que no era otra cosa que un conjunto reducido de instrucciones similares al ensamblador.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14413\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5392\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/core-war.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"470\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/core-war.jpg 900w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/core-war-300x271.jpg 300w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/core-war-768x695.jpg 768w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/core-war-500x452.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el primer texto dedicado a Core War, A. K. Dewdney cuenta que encontr\u00f3 la inspiraci\u00f3n tras conocer la an\u00e9cdota de <strong>Creeper <\/strong>y<strong> Reaper<\/strong>, no obstante, es curioso comprobar que los datos que llegaron hasta \u00e9l no parecen ser correctos y hace referencia a estos programas como \u00abrefritos\u00bb de otros dos programas, uno de ellos anterior, <strong>Darwin<\/strong>, desarrollado en 1961 por <strong>Malcolm Douglas McIlroy<\/strong><strong> (1932)<\/strong>, <strong>Victor Vyssotsky (1931-2012)<\/strong> y, quedaros con este nombre, <strong>Robert H. Morris (1932-2011)<\/strong> mientras trabajaban en <strong>Bell Labs. <\/strong>El otro programa al que hace referencia es <strong>Worm<\/strong>, un gusano programado por <strong>John F. Shoch <\/strong>en <strong>Xerox PARC<\/strong> en 1980 (\u00bfcasi 10 a\u00f1os despu\u00e9s de Creeper?) mientras investigaba en las posibilidades de la computaci\u00f3n distribuida a trav\u00e9s de Ethernet.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14415\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5393\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/apple-worn.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/apple-worn.jpg 900w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/apple-worn-300x185.jpg 300w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/apple-worn-768x473.jpg 768w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/apple-worn-500x308.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras dar a conocer en Scientic American el funcionamiento de Core War, A. K. Dewdney no contaba con que su art\u00edculo dar\u00eda visibilidad a un buen n\u00famero de sucesos e iniciativas relacionadas con el malware\u2026 Por eso, en su <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14411\">segundo texto publicado solo unos meses despu\u00e9s<\/a> (en mayo de 1985 ed. espa\u00f1ola), Dewdney se afana en explicar que Core War es un proyecto l\u00fadico, cercano a los planteamientos de la vida artificial y no guarda relaci\u00f3n con el incipiente fen\u00f3meno malicioso. Para dejar claras estas diferencias, cita la aparici\u00f3n en la Universidad Polit\u00e9cnica Estatal de California de un gusano para <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=12513\"><strong>Apple II<\/strong><\/a>, o nos recuerda que un muchacho de Pittsburgh, <strong>Richard J. Skrenta Jr. (1967)<\/strong>, cuando contaba con 15 a\u00f1os escribi\u00f3 un virus para <strong>Apple DOS 3.3 <\/strong>al que llam\u00f3 <strong>Elk Cloner<\/strong>\u2026<\/p>\n<p><strong>Los virus, la nueva epidemia<\/strong><br \/>\nEs atrevido aventurar fechas concretas, pero, seg\u00fan mis recuerdos, fue a partir de 1985 cuando el fen\u00f3meno malware sali\u00f3 de los c\u00edrculos especializados y lleg\u00f3 a la opini\u00f3n p\u00fablica. De ese a\u00f1o me viene a la memoria el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14423\"><strong>\u201cLos ordenadores, infectados por virus\u201d<\/strong><\/a>, publicado en la revista <strong>Conocer<\/strong>. En sus p\u00e1ginas nos alertaban de la existencia de una nueva epidemia que podr\u00eda afectar a nuestros discos y ficheros, y comentaba la reciente novela francesa de <strong>Thierry Breton<\/strong> y <strong>Denis Beneich<\/strong> <strong>\u201cSoftwar, la guerra suave\u201d <\/strong>(ed. espa\u00f1ola en 1985). Softwar introduce una nueva variedad de malware llamado <strong>bomba l\u00f3gica<\/strong> que sirve como preludio al enfrentamiento entre EE.UU. y la desaparecida URSS.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14397\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5394\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/commodore-virus.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"686\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/commodore-virus.jpg 734w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/commodore-virus-227x300.jpg 227w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/commodore-virus-379x500.jpg 379w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>De esa \u00e9poca, tambi\u00e9n recuerdo un breve art\u00edculo que se public\u00f3 en 1986 en la revista <strong>Muy Interesante Ordenadores<\/strong> titulado <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=14395\">\u201c<strong>La nueva epidemia\u201d<\/strong><\/a>. En \u00e9l se advert\u00eda del riesgo al que pod\u00edan estar expuestas las instalaciones militares frente a los virus y, acompa\u00f1ando el texto, inclu\u00edan un peque\u00f1o ejemplo de un virus para <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=12879\"><strong>Commodore 64<\/strong><\/a>\u2026 Aunque todav\u00eda era de <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=12871\"><strong>Spectrum<\/strong><\/a> aquello me convenci\u00f3 de que era cuesti\u00f3n de tiempo de los virus se convirtieran en una amenaza seria.<\/p>\n<p><strong>Virus en el boot de diskettes y disco duro<\/strong><br \/>\nEn 1987 por fin lleg\u00f3 a mi familia un flamante <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=11821\"><strong>Amstrad PC 1512<\/strong><\/a> y, como tantos usuarios de PC, no paraba de intercambiar y acumular software. Sin duda alguna, aquella obsesi\u00f3n por copiar fue la principal raz\u00f3n de las primeras infecciones y era cuesti\u00f3n de tiempo, unos meses o un a\u00f1o quiz\u00e1s, para verse infectado con cualquier virus liberado al otro lado del mundo\u2026 As\u00ed es como me enter\u00e9 de la existencia del legendario virus<strong> Brain<\/strong>, que empez\u00f3 a circular en Pakist\u00e1n en 1986 y aterriz\u00f3 en Occidente hacia 1987-88. Fue programado por los hermanos <strong>Basit <\/strong>y<strong> Amjad Farooq Alvi<\/strong> y, seg\u00fan su relato, fue un intento para controlar las copias indiscriminadas que otros hac\u00edan del software que comercializaban desde su establecimiento, <strong>Brain Computer Services<\/strong>. Ir\u00f3nicamente, la mayor parte del software que distribu\u00edan eran copias piratas de programas comerciales&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=20869\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5408\" src=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/boot-brain.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/boot-brain.jpg 1000w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/boot-brain-300x116.jpg 300w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/boot-brain-768x297.jpg 768w, https:\/\/ccapitalia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/boot-brain-500x194.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, aquel virus se recordar\u00e1 por ser el primero para ordenadores compatibles <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=11630\">IBM PC<\/a> y, sobre todo, por aprovechar a su favor el proceso de arranque de un PC para tomar el control de una m\u00e1quina y as\u00ed logar replicarse a otros diskettes. Recordar que esta t\u00e9cnica, con los matices propios de cada sistema, era la base del virus Elk Cloner (1982) y ya fue comentada por los italianos <strong>Roberto Cerruti<\/strong> y <strong>Marco Morocutti<\/strong> en el art\u00edculo que Dewdney public\u00f3 en 1985 en Investigaci\u00f3n y Ciencia. En resumen, se trataba de copiar el c\u00f3digo del virus en los 512 bytes del <strong>MBR<\/strong> (master boot sector: cilindro 0, cabeza 0 y sector 1) de un diskette formateado para arrancar el sistema <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=11650\">MS-DOS<\/a>, es decir, donde estuvieran los archivos de kernel <strong>(IO.SYS y MSDOS.SYS)<\/strong>, junto al int\u00e9rprete de comandos <strong>COMMAND.COM<\/strong>. Si este disco infectado estaba insertado en la disquetera cuando finalizase el <strong>bootstrap de la <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=2245\">BIOS<\/a><\/strong>, el virus pasaba a memoria y tomaba el control. A continuaci\u00f3n, se cargar\u00edan los citados ficheros de kernel e int\u00e9rprete de comandos y el usuario seguir\u00e1 trabajando como si no pasara nada, pero, desde ese momento, todos los disquetes empleados para cargar y guardar otros archivos serian infectados\u2026<\/p>\n<p>Este proceso, con ciertas variaciones, inaugur\u00f3 la primera generaci\u00f3n de virus para PC y fue imitado por otros virus c\u00e9lebres como, por ejemplo, <strong>Stoned (1987)<\/strong>, <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/galeria\/main.php?g2_itemId=21123\"><strong>Ping-Pong (1988)<\/strong><\/a> y el temido <strong>Michelangelo (1991) <\/strong>y su devastador borrado del disco duro cada 6 de marzo. <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5439\"><strong>[Continuar\u00e1]<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5375\">Introducci\u00f3n a la Ciberseguridad<\/a> | <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5439\">Origen y evoluci\u00f3n del Malware, 1971-1995 (2)<\/a> | <a href=\"https:\/\/ccapitalia.net\/?p=5461\">Origen y evoluci\u00f3n del Malware, 1971-1995 (y 3)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adolfo Garc\u00eda Yag\u00fce | Tras el inter\u00e9s surgido con la presentaci\u00f3n anterior, no he podido evitar recuperar algunos documentos para recordar como los Virus inform\u00e1ticos o m\u00e1s gen\u00e9ricamente, el Malware, se hicieron un hueco en nuestros corazones. 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